Lectura obligada antes de adquirir un cachorro

Lectura obligada antes de adquirir un perro

 

Llevar un animal a casa: Una decisión meditada


Adoptar o, en su caso, comprar, un animal de compañía implica la asunción de una responsabilidad. Una mascota no es un peluche, sino un ser vivo que pasa a estar a nuestro cargo y necesita una serie de atenciones. Por ello, antes de llevar un animal a casa, conviene responder a varios interrogantes que pueden ayudar a que se tome una decisión acertada: 

1.¿Están todos los miembros del hogar de acuerdo en que el animal venga a casa? En ocasiones, adoptar una mascota responde a un impulso (generalmente de un niño), sin tener en cuenta la responsabilidad que supone tener un ser vivo en casa al que cuidar y educar. También, hay que estar al tanto de si en la familia hay alguien que padezca alergias o asma: el pelo (concretamente, los ácaros que habitan en él) de gatos, perros, roedores y caballos, por ejemplo, puede producir alergia.

2.¿Tiene el tiempo suficiente para atender a la mascota y sacarla a pasear? A los animales no les vale como excusa que su dueño esté cansado o enfadado. Hay que atenderlos todos los días, ponerles la comida y el agua, sacarlos al menos tres veces al día si son perros, llevarlos a hacer ejercicio, pasar un rato con ellos, etc. Entre otras cosas, conviene procurarles un ambiente de vida integrado dentro de la familia, darles una dieta sana y facilitar que haga ejercicio físico. Por supuesto, plantéese que también en vacaciones hay que atenderlos.

3.¿Está dispuesto a asumir los gastos que supone tener un animal? Tendrá una serie de gastos en comida, accesorios... Además, los animales deben acudir a revisión con el veterinario una vez al año como mínimo (sin tener en cuenta enfermedades, operaciones, tratamientos...). Es un compromiso de por vida y no hay que olvidar que la ley establece obligaciones, como inscribir al animal en el censo de la ciudad, colocarle el microchip, brindarle la atención veterinaria necesaria y mantenerlo en condiciones dignas. El gasto medio anual en el caso de un perro ronda los 400 euros, desembolso que desciende a la mitad en un gato.

4.¿Está dispuesto a convivir con un animal? Para que la convivencia con el animal de compañía sea un éxito es imprescindible adiestrarle, preferiblemente, cuando es un cachorro. Vivir con una mascota supone crear y mantener fuertes lazos de afecto, pero también sentimientos negativos (por ejemplo, su muerte o que nos haga enfadar con su comportamiento).

5.¿Qué tipo de animal quiere tener en casa? Analice bien qué es lo que está buscando y cuáles son sus motivaciones. Un perro le acompañará en sus paseos con entusiasmo, pero si es una persona muy hogareña, es mejor un gato. Seleccione con cuidado la raza, cada una tiene sus rasgos de conducta. Elija cachorros a partir de los dos meses cumplidos, ya que antes precisan del alimento de la madre. Consulte qué vacunas se le aplicaron y cuáles no. Antes de llevárselo a casa y para conocer el estado físico de su nuevo amigo, asegúrese de que le entregan el animal con microchip implantado y desparasitado. Si no es así, acuda cuanto antes a un veterinario para que el animal esté al día con sus necesidades de salud.

6.¿Es preferible un cachorro o un animal adulto? No hay mejor o peor opción. Las preferencias se basan en criterios muy personales. No obstante, lo habitual es decantarse por cachorros porque los animales adultos han adquirido unos hábitos que pueden dificultar su adiestramiento y aprendizaje. 

 



 

Fuente : Eroski Consumer