Alimentación natural, otra opción

Tengo que agradecer a mi amiga Conchi que haya tenido un huequito para darnos unas pinceladas de la alimentación natural. Ella la utiliza desde hace años con sus perras y le va genial. 

 Os transcribo lo que ella me ha pasado por si os interesa y lo veis como una opción de alimentar a vuestro pequeñajos. 

Para cualquier duda me podéis pedir su correo y encanta os lo paso. 

Almudena

 

ALIMENTACIÓN NATURAL

 

 

“Deja que el alimento sea tu medicina, y que tu medicina sea tu alimento” : Hipócrates.

 

Pero ... ¿ realmente qué significa esto de la “alimentación natural”?

 

Es la manera de alimentar a tu perro de acuerdo con su condición biológica de carnívoro.

 

¿Qué comen los cánidos salvajes? Principalmente las presas que cazan, de las cuales aprovechan carne, huesos, órganos internos, el contenido de su estómago e intestinos (materia vegetal) y sus heces. Completan su dieta con otros alimentos que pueden conseguir, tales como frutas que caen de árboles y arbustos, algunas hierbas, bayas, raíces, insectos, huevos robados de algún nido, ... etc.

 

La alimentación natural consiste en intentar imitar, en la medida de lo posible, a lo que come un cánido en estado salvaje.

 Hoy en día, por razones de comodidad, la mayoría de los perros son alimentados con alimentos comerciales (comida seca y/o latas) que, sin duda, es preferible a alimentarlos exclusivamente de sobras inadecuadas (nuestro perro no es un basurero), pero desde la opinión de expertos en nutrición canina tales como el Dr. Billinghurst, Dr. Lonsdale o el Dr. Pitcairn, ningún pienso compuesto puede equipararse a una alimentación natural adecuada con alimentos “de verdad”.

  

¿ En qué consiste?

 La base de la alimentación cruda ( Barf / Acba ) son alimentos crudos biológicamente apropiados, ya que el sistema digestivo de los perros es igual al de sus antecesores -los lobos- y también el de los perros salvajes. Ian Billinghurst, veterinario australiano y precursor de la dieta, observó los hábitos alimenticios de los dingos y otros perros salvajes, estudió el comportamiento de los lobos y su alimentación, y llegó a la conclusión de que si tenían el mismo aparato digestivo, no habría por qué hacer diferencia alguna en su alimentación. Lógicamente, hay que hacer algunos cambios para adaptar la dieta a los perros de compañía ya que éstos se ven impedidos de buscar sus alimentos por sí solos, salvo que los dejemos cazar en el campo.

 

En estado salvaje o de libertad, su alimentación estaría constituída por presas completas. Para adaptar esa forma de alimentación a nuestros perros domésticos, las proporciones que se toman como referencia son las siguientes:

 

La cantidad de comida diaria, varía en función de la edad / actividad del perro, pero podemos calcular un 2-3% del peso del perro adulto y hacer pequeñas modificaciones según su estado de peso. En la etapa de cachorro se empieza por un 10% aprox. alrededor de los dos-tres meses (se recomienda repartirlo en cuatro tomas diarias), porcentaje que irá disminuyendo a medida que el cachorro vaya creciendo (con lo que viene a mantener la misma cantidad de alimento, a lo largo de toda la vida) . Los alimentos tienen que ser frescos y todos ellos, por seguridad, aptos para el consumo humano.

 

El 60-70% del total diario estará constituído por huesos carnosos crudos (falda de cordero, codornices, carcasas de pollo, conejo, churrasco de ternera...) y representarán una de las dos comidas diarias.

El 40-30% restante:

10% (sobre el total diario) se compondrá de verduras trituradas para romper la celulosa, de manera que estén como se encontrarían, ya predigeridas, en el buche de sus presas, y que de esta forma sean mejor asimiladas.

-Carne / músculo (caballo, vaca, ternera, cordero, pavo, pollo, lengua, corazón...) 2-4 veces por semana.

-Pescado: (atún, salmón, sardinas, caballa...) Preferiblemente crudo. 1-2 veces por semana.

-Vísceras: de ternera, cordero, caballo ..(preferiblemente) 1 vez por semana . No mezclar con huevos.

-.Huevos: gallina y/o codorniz, 1-5 unidades por semana (dependiendo del tamaño / peso del animal) y mezclados o no con  verduras / carne y/o pescados.

-Yogur : es lo que en nuestras casas “sustituirá” a las heces que los lobos obtienen en estado salvaje de sus presas y que contienen probióticos necesarios para realizar mejor las digestiones, además de minerales traza, proteínas y otros nutrientes. En caso de perros con intolerancia a la lactosa, sustituir por probióticos no lácteos, de venta en herbolarios.

-Otros: miel, frutas, queso fresco, algas, frutos secos, semillas, ácidos grasos esenciales (aceites de lino, pescado, borraja, onagra, oliva...) etc.. se pueden mezclar con otros alimentos o constituir una comida por sí solos ( la fruta preferiblemente no mezclarla con otros alimentos, salvo yogur).

 

Las combinaciones son infinitas. Es un tipo de alimentación, no una dieta. Cuanta más variedad, mejor. La clave está en la variedad, y ello nos garantizará el equilibro de nutrientes.

 

Un día a la semana hay partidarios de que se realice un ayuno, para limpiar el organismo, a base de caldo hecho con huesos y verduras, o de zumo natural de frutas (sólo en perros con más de 10-12 meses). Algunos perros toleran mejor un “medio ayuno” dos días a la semana que el ayuno completo en un solo día.

 

Si se dan cereales, será en pequeña cantidad, muy cocidos e integrales. Hay quien alimenta con cereales y otros que lo hacen libre de cereales (agentes alergógenos potenciales). En caso de displasias, artritis, artrosis, epilepsias, ... se recomienda expresamente NO alimentar cereales.

En perras gestantes o lactantes y cachorros son etapas en las que pueden incluirse de manera más excepcional los cereales.

 

¿ Qué beneficios aporta la alimentación natural?

Aquellas personas que optan por el cambio a la alimentación natural en sus perros, observan estos cambios a las pocas semanas:

-Perros más sanos / menos visitas al veterinario.

-Aliento más fresco.

-Aumento de la musculatura y disminución de la grasa corporal.

-Mejora de su sistema inmunitario.

-Dientes limpios, sin sarro.

-Pelo más brillante y sano.

-Heces menores y sin apenas olor.

-Mayor actividad.

-Toman mucha menos agua.

-Menos riesgo de contraer parásitos externos (pulgas, garrapatas), e internos (lombrices, tenias)

-No huelen “a perro”

-En animales con problemas de articulaciones, se comprueba un alivio bastante significativo.

-En razas predispuestas a ello, disminuye considerablemente el riesgo de torsión de estómago.

-Al poder prescindir de cereales, desaparecen algunas de las alergias y/o intolerancias alimentarias.

 

 

¿ Cómo comenzar?

 El primer paso es la información. Preferiblemente a través de un veterinario con amplios  conocimientos de nutrición y de dietas naturales, que aunque no hay muchos, cada vez son más.

  

Mitos

 

-Carne cruda = bacterias y parásitos:

 

No debemos comparar el consumo de alimentos crudos en humanos y en perros. El sistema digestivo de los perros está perfectamente desarrollado para comer crudo. Su corto tracto digestivo esta diseñado para pasar la comida y bacterias rápidamente sin darle tiempo a las bacterias para colonizar. La carne que consuman, es preferible que sea apta para consumo humano. Eso sí, si el animal está en tratamiento con corticoides o tiene el sistema inmunitario suprimido, mejor no empezar a alimentar con carne cruda hasta que esté recuperado.

-Hay que estudiar nutrición canina:

 

La misma que hemos estudiado para alimentarnos nosotros o alimentar a nuestra familia: sentido común,  información y variedad.

Cuanto más imitemos la alimentación de los cánidos salvajes, más cerca estaremos de alimentar correctamente a nuestro perro.

 

Conociendo cuáles son los componentes básicos de la “dieta” (carnes, pescados, vísceras, huesos, verduras ...) y conociendo en qué medida utilizar cada uno de ellos, no resulta complicado alimentar debidamente a nuestro peludo compañero, y nada mejor que su aspecto externo y su vitalidad para dar prueba de ello.

 

-Cada comida tiene que ser perfectamente equilibrada:

 

El equilibro, al igual que con nuestras comidas, se consigue con el tiempo. Tampoco nosotros nos sentamos a la mesa con una tabla de nutrición.

 

- El veterinario sólo recomienda pienso:

 

En la carrera de veterinaria los seminarios sobre alimentación suelen impartirlos las empresas de alimentos comerciales. ¿Qué quieres que te diga entonces un veterinario? Es lo que él ha estudiado y lo que cree correcto.

Afortunadamente, esta actitud está cambiando. Un buen veterinario se informará debidamente, y cada día son más los veterinarios que están cambiando su opinión sobre la alimentación natural.

Siempre queda la opción de pedir una segunda opinión a un veterinario holístico u homeopático, quien seguramente sabrá aconsejarnos sobre los beneficios de la alimentación cruda.

 

-Los huesos de pollo son peligrosos:

 

No. Los huesos de pollo (cuellos, carcasas ..) siempre que estén CRUDOS y el animal esté sano, son estupendos para su perro. Son huesos muy blanditos y los digieren con gran facilidad. Los muslos ya son huesos más duros y es preferible evitarlos en perros pequeños.

En animales debilitados o muy tragones, es preferible al principio, suplementar con harina de huesos de consumo humano, como aporte de calcio y fósforo, o bien pasarlos por una picadora, o bien machacarlos.

NO DAR NUNCA HUESOS COCIDOS.

 

 

Suplementos ... ¿ Sí o no?

 

Con una dieta variada, no es necesario. Esto, como todo, tiene sus defensores y detractores. Nuestros suelos ya no son lo que eran, están sobresaturados produciendo alimentos y éstos ya no son tan ricos en minerales y vitaminas como podrían serlo hace unas décadas.

 

 

 

Advertencia: Un animal que tome medicación para suprimir el sistema inmune o cuyo sistema inmune esté de cualquier otro modo comprometido NO debe comer carne cruda ni huesos crudos.

 

 

Importante:

Este folleto pretende tan sólo ser una pequeña introducción a la alimentación natural para nuestros perros.

No nos responsabilizamos de la forma de utilización y/o manejo de la información dada, quedando por tanto, excluidos de toda responsabilidad. 

Es responsabilidad EXCLUSIVA del lector las decisiones tomadas sobre la salud y alimentación de su mascota.

Antes de realizar cualquier tipo de cambio en la alimentación POR FAVOR, infórmese a fondo y consulte al veterinario.